así es amigos y amigas. debido al mal tiempo en la cordillera me fue imposible volver desde la ciudad trasandida de mendoza para llegar a tiempo para el concierto en el estadio victor jara de ayer martes 24 de mayo de 2005.
así es la vida. pero como soy un hombre precavido, además de comprarme la rolling stone en argentina para así tener algo con que saciarme, le dejé mi entrada a un amigo para que me relatara el concierto, cosa que hizo con lujo de detalles como verán a continuación:
white stripes en chile
(por enviados especiales claudio y pablo en exclusiva para newdisco.net)
llegamos hace poco del remozado victor jara después de ver el recital de meg y jack white. vamos por parte.
1.- la previa. nada mejor mientras vas camino a un recital (el que sea) que ir escuchando la previa en la radio de turno. esta vez era el turno de radio concierto y de la exquisita blanca lewin, que nos hizo más corto y angustiante la llegada al estadio mientras decía que de a poco se llenaba.
2.- llegamos. cancha a medio llenar, nos ubicamos estratégicamente al frente de la batería de meg mientras en el público veíamos con terror la edad promedio del respetable y la gran cantidad de mujeres en cancha. después del recital comprobamos una de las cosas que dijimos antes. debería haber una regla que dijera que las damas no pueden entrar al sector cancha. y ojo que no es de machista ni nada, pero la verdad tengo mis dudas que vean algo y que se retiren conformes después de estar apretujadas 2 horas, completamente sudadas y hediondas por la cantidad de gente al rededor y más encima expuestas a los clásicos manoseos de los depravados de siempre, sin contar sus alegatos durante el recital por las tiradas de pelo y por las apretadas. definitivamente en un concierto de rock, la cancha es para los machotes.
3.- lo que llamaba la atención. varias cosas. llegamos y el escenario estaba listo y dispuesto.
- detalle 1: las vestimentas del staff. todos rigurosamente vestidos de negro con corbata roja. desde el tramoya hasta el sonidista.
- detalle 2: los focos ubicados en el suelo estaban cubiertos con unas “conchas” plásticas, dándole un toque “hawaiano” adicional al telón de fondo con palmeras en tonos rojos y negros.
- detalle 3: sobre el precioso piano de cola que utilizaría profusamente jack durante el recital había un espejo que daba directamente a la batería donde estaba ubicada meg. se anticipa que la comunicación entre los 2 sería notablemente fluida on stage.
4.- el recital. simplemente notable. absolutamente ninguna pifia y realmente increíble que nunca, pero nunca bajó de intensidad. incluso con la cantidad de temas desconocidos que se atrevieron a mostrar, el público estaba completamente cautivado. conversando con pablo llegamos a la conclusión que la performance de jack en un par de temas es lo más esencialmente rocanrolero que por lo menos yo he visto en vivo. y no he visto pocos recitales. simplemente se pasó. me sorprendió en lo personal su virtuosismo en la guitarra. pensé que sería un poco más rústico, pero es un monstruo. sólo les puedo contar que se mandó un solo de guitarra (bueno, “solo” es un decir, porque siempre la acompaña la exquisita meg con su ritmo perfecto) en la que perdió la primera cuerda, con la que hace el bajo de las canciones y siguió como si nada. otra parte notable fue su performance guitarrera con lanzamiento de micrófono incluído y con guitarreo en el piso. no-ta-ble. y meg. meg. dada nuestra privilegiada posición inicial la vimos entrar, la vimos tocar, la vimos sonreir con esa mezcla entre inocencia, timidez y maldad que por lo menos a nosotros nos mató. después de expresas peticiones de esta parte del público, meg accedió y nos regaló un par de sonrisas que nos costará mucho olvidar.
5.- el delirio. el playlist exacto no lo recordamos. pero partió completamente power. varios hits incluído el primer single blue orchild. nos llamó la atención que mucha gente coreaba las canciones con pasión, incluso las del último disco que técnicamente aún no sale a la venta. las cosas de la internet, pues. permite que algunos te bajen el disco, pero que tus recitales en países perdidos como chile se llenen de rockeros extasiados por unas gotas de pasión guitarrera. claro que los puntos más altos de comunicación con el público fueron:
- seven nation army, sin comentarios.
- black math: este transformó la cancha en un hervidero. los ah! ah! ah! ah! ah! ah! ah! ah! ah! de jack moviendo la cabeza como epiléptico hizo delirar al público.
- passive manipulation. acá meg se paró, cantó y tocó los timbales y fue protagonista en algunos minutos que pasaron muy rápido. hasta canta bien.
- dead lives in the dirty ground, otro hit coreado por todos.
- hotel yorba. provocó éxtasis total. acá pasamos de un lado a otro de la cancha con el “1 2 3 6, take the elevator, at the hotel yorba, i’ll be glad to see you later…”
- i think i smell a rat, catarsis total.
- jolene, el momento emotivo. también coreada por gran parte del público y con los característicos movimiento de cabeza de jack mediante. una voz muy potente que es capaz de dar un toque emotivo después de que cinco minutos antes nos diera una lección de como se canta una canción de rock.
- i just don’t know what to do with myself: acá jack se sorprendió notablemente y quiero destacar como el momento más conectado del recital. con los primeros acordes se vino el conocido uh! y luego un coro de las, no sé, 3 mil personas que llenaron el victor jara que cantaron la canción completa y gritamos el coro ante la cara atónica de jack que supongo no podía creer que en un lugar tan remoto un éxito de la dusty springfield sea coreado por su público. de hecho, jack no cantó el coro, se lo dejó al público.
chuta, al parecer destacamos la mitad del recital. no sé muchachos, pero desde nuestra modesta trinchera es de lo mejor que hemos visto en lo que a expresión rockera se refiere. señores, bienvenidos al planeta rock and roll.


